EL DÍA DE LA BESTIA

 

EL DÍA DE LA BESTIA

 

Las uniones más extrañas se enlazan al final de los tiempos. Cuando un sacerdote, un adicto y un “místico” de la televisión se unen para evitar el fin del mundo, tal vez la humanidad tenga otra oportunidad de prolongar su existencia una noche más. Así sucede en el largometraje de Álex de la Iglesia titulado “El Día de la Bestia”. Este filme nos presenta una historia poco común pero que hace pensar en la novela de 1990 Buenos Presagios escrita por Terry Pratchett y Neil Gaiman, cuya trama es parecida, sin embargo, Álex de la Iglesia nos entrega una historia atrapante y divertida. A lo largo de la obra cinematográfica podemos rescatar algunas cosas interesantes que se presentan al espectador de manera sutil, ora por el ambiente en que se desenvuelve, ora por los personajes principales cuyo comportamiento se puede analizar y en los que podemos ver reflejados nuestros tiempos.

Si bien la trama es uno de los aspectos más importantes, nos concentraremos en aspectos más secundarios en los que creo están escondidos a simple vista estos temas de los que se ha hablado durante el primer párrafo.

Ambiente

La película se desenvuelve en Madrid y nos presenta a este mismo como un lugar inestable, lleno de disturbios y delincuencia por las noches. Se cree que este es el lugar donde nacerá el anticristo por múltiples señales como cincuenta recién nacidos desaparecidos y cien casos de profanaciones de tumbas, señales que, más que presagios de la venida del anticristo, parecen el resultado de la miseria humana y una sociedad en declive. En distintas partes de la película se pude apreciar que estos actos llevan ya un tiempo sucediendo, provocando que la gente desarrolle cierta “tolerancia”. Un ejemplo de esto es cuando Cavan entra a comprar un champagne al supermercado y se muestra indiferente ante los cadáveres de los empleados pasando de largo sin inmutarse. Son estas mismas partes las que nos remiten a nuestra realidad la cual, cada día se ve más indiferente ante la violencia. En un país como el nuestro cada vez es más común el ver cómo se ha normalizado la violencia a lo largo del territorio mexicano, cuestión que antes era merecedora del escándalo y la preocupación, pero que ahora parece del todo ordinario escuchar que ejecutaron a una o varias personas como en la película.

Además de la indiferencia ante la violencia se pueden percibir otros temas a través de la manera en que actúan los protagonistas durante la historia

Personajes

El padre Ángel es un catedrático de teología dispuesto a todo por darle una nueva oportunidad a la humanidad, incluso si eso significa sacrificar su vida eterna por el bien mayor. El padre parece cargar consigo todos los prejuicios de la iglesia de antaño, un ejemplo de esto es que termina mirando a la música metal como un medio de invocación al demonio. A pesar de su inteligencia, durante la película parece ser segado por una especie de fanatismo que lo lleva a cometer ciertos actos ilógicos en su búsqueda por el anticristo dejándose llevar por cualquier señal que le haga creer que está por completar su deber.

José María es un drogadicto metalero quien dirige una tienda de discos y el cual no duda ni un instante en apoyar al padre Ángel cuando este llega a la ciudad de Madrid. “Josemari” parece representar la idea que se tenía en aquella época sobre los metaleros siendo estereotipado de manera satírica como una persona bruta, drogadicta e impulsiva y ¿por qué no? de dudosa higiene.

Ennio Lombardi o también conocido como el profesor Cava, es el presentador de un programa de televisión en el que dice conocer todo sobre el mundo ocultista, en pocas palabras, un charlatán. Este hombre puede representar a todas aquellas personas que se aprovechan del desconocimiento y la ignorancia de las personas para poder lucrar con ello. Prueba de esto es que ni el mismo Cavan estaba convencido de lo que hacía, era un escéptico de su propio trabajo hasta que fue convencido por las circunstancias.

El final

El final de la película es sin duda interesante; el propio demonio asesina al anticristo en un acto inesperado. En un principio se puede creer que el diablo lo hizo para evitar su propia derrota como está profetizado que sucederá después del fin del mundo, pero es razonable pensar que se esto se hizo porque esta ciudad inestable que se nos presenta y que seguramente no es la única, es más beneficiosa para satán que el propio fin de los tiempos. Esto nos hace pensar que todo lo que hizo el padre y compañía fue para nada, pues el resultado al final sería el mismo. No hay héroes, y para Madrid sólo fue una noche más.

León Felipe Ramírez Martínez.

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