El día de la bestia - El fin (del mundo) justifica los medios

 

El fin (del mundo) justifica los medios

    «Y me convertiré en maldad para derrotar una maldad aún más grande» De esta frase, formulada por el protagonista del anime Code Geass al inicio de una de sus batallas, podemos valernos para plasmar en palabras el proceder con el que Ángel Berriatúa busca deshacerse del Anticristo en El día de la bestia, película española de 1995. El sacerdote, centrado en su objetivo de impedir el comienzo del fin del mundo, comete calamidad tras calamidad sin detenerse a sentir remordimientos o culpa por sus malas acciones, las cuales incluso busca activamente ejecutar para lo que él considera un bien mayor.

    Berriatúa y su conducta encajan razonablemente dentro de la figura del antihéroe, específicamente de aquel que se sostiene de métodos cuestionables para perseguir una motivación “buena”. No hace intento justificarse ante nadie, aunque deja sueltas unas cuantas oraciones que permiten a uno intuir su forma de pensar: admite que sus transgresiones no le nacen de manera natural («Tengo que acostumbrarme a hacer el mal», fragmento de la explicación que le da al encargado de una librería tras robar en ésta), y no por eso las considera menos malas («No he pecado, pero voy a pecar. Voy a hacer todo el mal que pueda [...] porque es necesario», confesión inicial a un anciano sacerdote de su santuario), pero las lleva a cabo con una frialdad e indiferencia dignas de un villano de cuento («Se cayó por las escaleras [...]; tenía que haber sido a propósito, pero fue un accidente», declaración que se explica por sí misma).

    El actuar de este personaje recuerda notoriamente al de figuras históricas como Maquiavelo o Napoleón; el primero escribe un tratado de nombre El príncipe, en el cual “deja al descubierto las verdades prácticas del poder y muestra la forma en que frecuentemente el ejercicio del poder contradice u obvia los preceptos morales” (Coelho, 2011), y el segundo complementa el ya mencionado libro dos siglos más tarde con una nota en su edición de éste, “el fin justifica los medios”. Los enfoques de los tres tienen poco o nada en común: Maquiavelo se movía en las esferas políticas, Napoleón era un empedernido de la conquista, y Berriatúa se consagra a sabotear en lo posible la llegada del apocalipsis; y pese a ello, los caminos que eligen tomar para volver realidad sus deseos comparten más similitudes de las que podría dictar la casualidad.

    Los miedos del sacerdote, debe decirse, no son descabellados. La biblia católica, religión que profesa Berriatúa, menciona al Anticristo en más de una ocasión, y no precisamente para bien:

Hijitos, es la última hora, y han oído que va a venir un anticristo. Pero ya han venido varios anticristos, por lo cual conocemos que es la última hora. Esa gente salió de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros. Así es como descubrimos que no todos son de los nuestros. […] Les escribo, no porque no conozcan la verdad, sino porque la conocen y porque la mentira no puede salir de la verdad. ¿Y quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el mentiroso, el que niega a la vez al Padre y al Hijo. (Biblia latinoamericana, 2004, 1 Juan. 2:18-22)

La venida del Impío será provocada por la acción de Satanás y está acompañada de toda clase de demostraciones de poder, de signos y falsos milagros, y de toda clase de engaños perversos, destinados a los que se pierden por no haber amado la verdad que los podía salvar. Por eso, Dios les envía un poder engañoso que les hace creer en la mentira, a fin de que sean condenados todos los que se negaron a creer en la verdad y se complacieron en el mal. (Biblia latinoamericana, 2004, 2 Tesalonicenses. 2:9-12)

    Así, es comprensible que Berriatúa busque evitar la llegada del apocalipsis a toda costa, y la película entera es un constante recordatorio de que está dispuesto a pagar el precio de hacerlo. Tiene su objetivo muy claro, aunque no siempre el camino que ha de seguir para lograrlo: «Ahora soy un pecador. He traicionado a Cristo, como Judas, para que la salvación sea posible [...] Tengo que vender mi alma al diablo, pero no sé cómo» (fragmento de la declaración que le hace a José María para conseguir su apoyo). Cuando cree encontrarlo no duda en apresurarse a recorrerlo, llegando incluso a los extremos de secuestrar al profesor Cavan, famoso presentador de un programa de ciencias ocultas que resulta ser un farsante, para que lo ayude a invocar al demonio; y también a tirarse de un vehículo en movimiento para dar caza a un conferencista y exigirle información sobre el lugar donde nacerá el Anticristo.

    La trayectoria que sigue tiene, como es de esperarse en una obra catalogada como comedia de terror, sus dificultades. Él, José María y hasta Cavan, se adentran cada vez más en los retorcidos rincones de su cruzada, llegando Berriatúa a rendirse («No va a servir para nada. Está jugando con nosotros [...] ¿Es que no te das cuenta? Se ríe de nosotros», la rendición ante su colega). Su trabajo, sin embargo, da sus frutos, y es el propio Cavan quien acaba encontrando las últimas piezas del rompecabezas y devolviéndole la esperanza.

    Al término de la película, ninguno de los tres está en un mejor momento que cuando inició la aventura: José María es tirado de un edificio por el mismísimo demonio; Cavan se quema medio cráneo y queda cojo; y Berriatúa se ve resignado a permanecer lejos del santuario y la vida religiosa en general, sin reconocimiento alguno, y cuidando de Cavan. Pese a ello, los dos supervivientes tienen el consuelo de saber que salvaron al mundo de la tragedia, aun si solo ellos son conscientes de este hecho.

    Berriatúa es un personaje muy interesante, un sacerdote que rompe las reglas de la moral y de la iglesia para proteger a un mundo en el que casi nadie cree en su cruzada. Es quien es, hace lo que puede, y nos corresponde a nosotros como espectadores decidir si creemos que su proceder fue el apropiado y si el fin (del mundo) justifica los medios.


Referencias

§  De la Iglesia, A. (Director). (1995). El diario de la bestia [Película].

§  Yoshino, H. (Escritor), Okouchi, I. (Escritor), Nomura, Y. (Escritor) & Taniguchi, G. (Director). (2008, 27 de abril). Contraataque en el patíbulo (Temporada 2, Episodio 4) [Capítulo de serie de televisión]. Por H. Yoshino, I. Okouchi (Productores ejecutivos), Code Geass - Hangyaku no Lelouch. Sunrise.

§  Coelho, F. (2020, 2 abril). El príncipe de Nicolás Maquiavelo: resumen y análisis. Cultura Genial. Recuperado 10 de febrero de 2022, de https://www.culturagenial.com/es/libro-el-principe-de-nicolas-maquiavelo/

§  Biblia latinoamericana (Pastoral ed.). (2004). Lockman Foundation. https://www.bibliatodo.com/la-biblia/version/Latinoamericana-1995


Moncada Morales María Alicia

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