La telepatía escondida en el grafito
La telepatía escondida en el grafito
Cinco horas le bastaron a Paul McCarney para escribir Yesterday, su obra maestra, cinco horas y un lápiz. ¡¿Qué haría el ser humano sin un lápiz?!, tal vez se pondría a berrear como un bebe cuando quiere decir que algo le duele, retaría a duelo a otro macho alfa por el liderazgo de la manada o danzaría como un ave para cortejar a su amada; es claro que hay demasiadas formas de expresar lo que la mente quiere decir, sin embargo, el grafito envuelto en madera se ha convertido un artefacto que un ser con raciocinio usa para transcribir, en un acto casi telepático, sentimientos intangibles en algo tangible y claro usando códigos complicados como la escritura de palabras.
En un complejo sistema neuroescritural donde todas las estructuras cerebrales se ven involucradas el ser humano ha conseguido ser capaz de transmitir ideas abstractas al papel por medio del lápiz, es un proceso que al ser humano le concede cierto nivel de dificultad pues no es algo nato en él, a pesar de ser una habilidad adquirida por años de evolución aún tiene que ser enseñada. Es por ello que cuando se es niño, el humano usa el lápiz para dibujar o "garabatear", es su primer contacto de expresión igual que los primeros homínidos hicieron con el arte rupestre, el homo sapiens sapiens siembra sus ideas con este artefacto, algo que parece no poder salir de su cuerpo, pues no es algo que se pueda excretar, se manifiesta en el surco del papel germinando hasta poder comunicarse, poder darse a entender.
Esos primeros acercamientos manejando el lápiz presentan algo básico (aunque a veces parezca que los niños pequeños tengan el secreto de la vida en sus dibujos hechos con palitos y bolitas), no obstante, al evolucionar el raciocinio y conocimiento del mundo, el ser humano da paso a la escritura y, a partir de ahí, es donde da paso a sus ideas más complejas y más entendibles que un dibujo o una pintura, dejan menos a la perspectiva pero son más claras.
De vuelta a Paul McCarney se observa un claro ejemplo de una de las máximas genialidades del lápiz; Yesterday es una canción compleja que conjunta una de las ideas más abstractas que el ser humano llega a tener, el amor, junto con la esperanza, una cualidad humana que solo parece una ilusión, todo ello, no se hubiera llegado a expresarse si Paul McCarney no hubiera tenido papel y lápiz consigo en ese viaje en tren hacia Portugal, tal vez se hubiera quedado dentro de él, ni siquiera se hubieran llegado a hacer palabras, solo serian implosiones neuronales sin mucho sentido. De ahí la genialidad del lápiz, pues no es solo el lápiz, es lo que el ser humano puede hacer con él.
Por Roberto Osornio Archundia
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