Después de tu abandono...

 Porque a pesar de irte a toda prisa, olvidaste cerrar la puerta y llevarte consigo la maleta que con tanta urgencia estabas cerrando en tu habitación. Simplemente, te despediste, prometiendo que regresarías para formar aquella familia que tanto anhelabas. Olvidando que si te ibas, todo a tu alrededor se desmoronaría. Me di cuenta muy tarde que no volverías cuando pase bastante tiempo sentada en el pasillo donde nos despedimos por última vez.  

Sabía que esto no funcionaria y tendrías que huir como la última vez, cuando seguía escuchando discusiones y no gritos de alegría. Intentaban mantenerlas dentro de su alcoba, pero olvidaron las paredes, aquellas que no me engañaban. La valentía no me pertenecía, calle y espere ser la familia dichosa que aquella nueva casa nos había prometido al llegar por primera vez. Y cuando te vi abandonarnos nuevamente, intuí que aquellos que dejabas, sufriríamos tu ausencia y dejarías aquel vacío en nuestros corazones.

Después de tu abandono, entendí por qué lo hiciste, aunque jamás volviste y me lo explicaste. Aprendí la vida sin ti a mi lado, no te guardo rencor, pero supe que siempre serias como agua contra corriente, deslizándote pero de ningún modo quedándote.

Así es como representa el abandono, los problemas familiares y hasta la desintegración de una familia en “Dos poemas” de Jordi Virallonga 

Donde en un par de versos podemos apreciar en primera persona la realidad de bastantes familias y los problemas que ocultan tras la puerta de sus hogares. Sufriendo una completa transformación en su entorno e integrantes. Y lo que pasa cuando se quedan atrás después de un desamparo, viviendo y creciendo con las consecuencias. Aprendiendo a seguir existiendo con aquel vacío.


Claro que es normal que en cualquier familia existan los conflictos. Son situaciones que no se pueden evitar, pero el gran problema será cuando alguna de las bases importantes que sostiene la armonía dentro del hogar decide ya no pertenecer. Porque la huida de aquel integrante traerá graves dificultades emocionales para aquellos que tengan que quedarse ahí.

Las discusiones, los problemas, los gritos y la mala convivencia causa que una de las personas afectadas decida escapar cuando ya no puede lidiar más con todo el peso de los conflictos. Cuando las discusiones, reinan la vivienda. A pesar de que lo intentan, en ningún momento pueden tener conversaciones sin terminar peleando. Cualquier circunstancia les afecta, volviéndose completamente infelices con su vida y relación,  En ocasiones deciden evitarse, esconderse porque no desean enfrentar tan grave situación, no quieren mencionarlo entre ellos y menos a sus hijos. Ocultan y fingen que su relación aún podría arreglarse. Sin darse cuenta de que siguen dañan un poco más a su familia, hasta el grado de seguir quebrándola. 


No lo pueden evitar, pero los hijos quedan en medio de toda la situación. Los padres intentan resolver sus problemas y no meterlos. Fingiendo que su relación no está cayéndose a pedazos en cada altercado. Diciéndoles que cada vez que escuchen los gritos, vayan a su habitación, esperen que todo termine y prometiéndoles una vez más que pronto toda la situación no se repetirá. Los niños atemorizados ante las peleas, tratarán de no escucharlos más, escondiéndose y buscando distraerse para no seguir pensando en su problemática familia, deseando tal vez que su madre y padre deberían separarse pronto para que no tengan que seguir viviendo lo mismo. 

Cuando dejan de escuchar las voces alteradas, salen asustados de encontrarse a su madre llorando desamparada en el suelo o su padre huyendo de las situaciones, envuelto en lágrimas que jamás caen, fingiendo fortalece.

Porque al salir de su habitación lo que más anhelan es volver a ser una familia feliz como lo eran tan solo unos años atrás. 

Desearían no verlos separados, no tener que vivir con una familia rota. Extrañando su antigua vida, donde todo su entorno era felicidad y comprensión de parte de sus pilares más importantes. 

Porque no buscan una casa sola, llena de tristeza y oscuridad, solo desean una donde se pueda oír la risa de todos y el olor a rica comida. 


Saben que si los problemas siguen aumentando, que si las disputas no se detienen, deberán ser egoístas y pensar en un mejor plan para seguir, aunque sea con sus antiguos planes de tener tranquilidad entre ellos, tienen que separarse y alguno de los dos, tendrá que alejarse completamente. 

Por eso es que toman la elección y considerando una de sus últimas opciones, el escape y la separación,

para buscar la felicidad por distintos caminos e intentar un nuevo comienzo, con diferentes personas, amigos o hasta pareja, con tal de alejarse de aquello que le hacía bastante daño. 

Aunque la felicidad de uno de los dos, vendría siendo propia de un abandono. Tener que alejarse completamente de sus hijos, no poder estar al pendiente de lo que hacen día a día, simplemente dejar de verlos de un momento a otro, con tal de salir de aquel encierro. Para salir de donde se siente acorralados a pesar de que pierden algo tan valioso para sí mismos. 


Cuando los hijos sufren el amargo adiós, aquel que les destroza el corazón y les deja un hueco, despidiendo a una de sus personas más apreciadas, saben que es posible que pronto lo verán, que no deberían sentir miedo, pero sus temores permanecen ahí, piensan que su padre o madre saliendo de su casa después de la separación, ya no volverá. Y en ocasiones se vuelve realidad, se despiden, creyendo que pronto se encontraran otra vez muy pronto, pero pierden contacto, dejándolos sin ningún rastro. 

Se quedan esperanzados, anhelando un regreso inexistente. Temerosos a lo que pasara cuando la necesiten, en como podrán crecer ante la ausencia.

Sin embargo, el abandono no es lo único que tendrán que lidiar, el desinterés y la indiferencia de parte del padre o madre que quedo a su cuidado, quedándose solo. Aquel que tendrá que juntar los pedazos de sí mismo y del resto de su familia, sin saber como enfrentarlo.

Aun cuando lo intente no puede dedicarles el suficiente tiempo a sus hijos como lo hacía anteriormente, ahora tendrá que convertirse en dos bases aún más resistentes. Convertirse en una persona fuerte, tiene que ser una prioridad en su nueva vida.

En ocasiones podrá expresar su tristeza a través de la ira, a pesar de que lo intente, no puede ocultar sus verdaderos sentimientos y el cómo se siente. Los pequeños tendrán que saber como asimilar y enfrentarse a su nuevo estilo de vida, no podrán seguir esperando un regreso y mucho menos una atención de parte de su soporte, aprender a combatir ese hueco y sabiendo comprender su propio sufrimiento.


Los problemas nos rodean, nos asfixian y después nos sueltan, algunas veces nos convierten en personas distintas, cambian nuestro estilo de vida y hasta destruyen familias perfectas. Hacen que perdamos de vista a personas tan importantes, que nos convirtamos en personas dejadas por su presencia, extrañando y recordándolas con nostalgia, sabiendo que si seguirían en nuestras vidas solo serian más problemas agobiantes, que tal vez no haya un rastro de donde empezaron, pero sería mejor dejar de esperarlos. 

-Karla Jazmín Hernández Martínez



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