“Distinción o humillación: un análisis que te cuestiona el control mental hacía las masas”
“Distinción o humillación: un análisis que te cuestiona el control mental hacía las masas”
¿Es humanamente posible alcanzar la felicidad eterna con el simple hecho de poseer dinero? Muchas personas tienen la vaga ideología que el ser pleno se obtiene mediante la fortuna monetaria, sin embargo, la duda aquí es: ¿De dónde sale esa ideología tan carente de conocimiento? Lo cierto es que de todos lados, desde que se es pequeño nos “educan” inconscientemente para pensar que todos tus sueños deben tener el mismo fin, conseguir libertad financiera para obtener todo aquello que se supone es indispensable en la vida material. Estamos tan acostumbrados que nos predisponemos a forjar metas que nos lleven a aquel fin, lo vemos dentro de nuestra familia, amigos y es tan fuerte la mentalidad que hasta dentro de nuestro ocio se ve completamente reflejado. Generando cierta discriminación a lo sencillo, siendo socialmente juzgados si no cumplimos con los estandares establecidos.
Dentro del desarrollo social existe una fuerte creencia que decide lo que es aceptado y lo que no. Desde tiempos memorables la sociedad maneja a su antojo a cada individuo dividiéndolos en clases sociales, juntando a los “ricos” con los ricos y a los “pobres” con los pobres. Con una forma demasiado sutil, nos forman para que aquellas distinciones no sean rotas y se cumplan en su totalidad. Todo aquello se logra desde el inconsciente, a los “pobres”, les meten la ideología de nunca dejar de serlo y eso mediante telenovelas, novelas, religión, política, etc; donde se logra en su totalidad reflejar la discriminación pero disfrasada de humor. Es por eso que se generó un breve análisis y enfoque a las telenovelas, específicamente tres, la cuales fueron muy famosas en su época alcanzando visualizaciones impresionantes.
Tituladas como “Las tres Marías de Thalía”, donde cada una tiene una historia un tanto diferente pero con el mismo fin, el cual es generar y estimular el deseo por convertirse en “rico” de la noche a la mañana y de la forma más estúpida posible. Dentro de la primera telenovela titulada “Marimar”, se desarrolla la historia de una costeña de escasos recursos la cual vive en compañía de sus abuelos, que se enamorará de un chico de la alta sociedad, el que la humillará de mil formas disfrazadas de romanticismo tóxico, dando entender que la “pobreza” es sinónimo de burla. En la segunda telenovela “María Mercedes”, pasa exactamente lo mismo solo que visto desde un punto donde la lástima es la que toma el protagonismo, pero sin dejar de lado que todas aquellas desgracias pasan por la falta de dinero. Y por último tenemos la de “Maria la del barrio” donde lo que destaca es como todo aquel desafortunado se transforma cuando es adoptada por una familia de dinero, sin dejar de lado las humillaciones por haber pertenecido a la clase social baja. El final de todas es el mismo, un repentino cambio donde el dinero es capaz de quitar hasta la ignorancia y crear una educación “perfecta”.
Dejando un poco de lado la dramatización hacia los problemas que enfrentan nuestras protagonistas, quiero enfatizar como dentro de las tres telenovelas se vive a carne pura este humor negro donde burlarse de la desgracia genera la suficiente satisfacción para alcanzar la fama que tuvieron. Viéndose reflejado desde la humillación que sufren las protagonistas de forma directa e indirectamente por parte de los personajes que se representan como “ricos”, estimulando la discriminación en su completa totalidad y con eso creando cierto rechazo de la sociedad por ser “pobre”. Siendo así una forma sutil de dejar en sus televidentes cierta inconformidad con su vida personal en el ámbito económico, estimulando la ideología de que lo único que genera la felicidad y plenitud es siendo parte de la clase social alta.
Tomado desde el simple análisis tele novelístico, podemos darnos cuenta del gran impacto que éste tiene sobre las masas, controlando las ideologías de una forma sutil donde el televidente no puede ser capaz de darse cuenta que simplemente es un títere del poder para así generar lo que se busca, una división y distinción social que guardará el orden deseado. Todo aquello disfrazado en sueños inútiles los cuales solo producen más inconformidad e impotencia dentro de la sociedad y de cada individuo por llegar a formar parte de esa clase “perfecta” donde todo es felicidad y comodidad, para así dejar de ser la burla y convertirse en la errónea ideología que tenemos como “justicias divina”.
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