El dios del vino en el arte
La Bacanal de Andrios, de Tiziano
El placer del vino, la música, la danza,
el sueño y el amor. Durante el Renacimiento se produjeron cambios profundos en
la cultura occidental. Una de los motivos fue el redescubrimiento de la
mitología. Los dioses y las diosas antiguos habían desaparecido durante la Edad
Media, pero durante el Renacimiento tuvieron una gran presencia en la
civilización romana y en la civilización griega. Uno de los dioses
fundamentales fue Dionisio o Baco, el dios del vino y la vinicultura. Los
artistas renacentistas lo tomaron como personaje de sus obras, por ser una
figura poderosa y significativa. Por lo que, hay una gran cantidad de obras que
muestran al dios del vino como personaje central.
Pero, ¿por qué Tiziano pinto sobre Baco?
Como muchos pintores de la época, Tiziano encontró en el dios Baco inspiración.
Un dios lleno de misterios que, como protagonista de sus obras, le permitía
desarrollar muchas de sus obsesiones. Tanto en lo referente a la forma como en
el fondo de sus cuadros.
En su cuadro La Bacanal de los Andrios,
pintada entre 1523 y 1526, Tiziano se inspiró en la obra literaria, del mismo
nombre, de Filóstrato de Atenas y Catulo. Representa una bacanal: una fiesta
romana en honor al dios del vino, Baco. Esta fiesta tenía lugar en la isla de
Andros, que Dionisio favorecía. Se decía que la isla tenía la virtud de poseer
algunos ríos de vino. Motivo por el que los habitantes estaban felices y
ebrios; disfrutaban de los placeres del vino, la danza, la música, el sueño o
el amor. En realidad, fue una pintura creada, junto con otras obras de arte, en
base a la mitología. Uno de los temas favoritos de la aristocracia para decorar
sus palacios.
En su momento, Tiziano se convirtió en el
principal artista de Venecia, ya que había desarrollado una pintura
caracterizada por la expresividad y la idealización de figuras sensuales. En La
Bacanal de los Andrios unas figuras bailan, beben vino o conversan
recostados. En todo el cuadro reflejó una alegría atractiva por el vino, incorporando
algún desnudo, como la figura de una mujer en la esquina inferior derecha. La
figura podría ser una representación de Ariadna, un personaje relacionado con Dionisio
por ser la diosa de la fertilidad.
Y, ¿cuál es el origen de Baco? ¿porque se basa
en el dios Dionisio? El dios del vino ha sido uno de los dioses más conocidos
en la historia. En la civilización griega se llamaba Dionisio o Dioniso. La
cultura griega fue adaptada por los romanos en las conquistas. Por lo que, el
dios romano del vino se llamó Baco. Resultado de la adaptación de los romanos
por la pasión griega por el vino y de su tradición por cultivar la uva. Las
aventuras de Dionisio y Baco por el mundo también son similares, igual que los
símbolos con los que se asocian a ambos dioses. En realidad, los relatos
mitológicos son parecidos. Tanto el dios del vino griego como el dios del vino
romano nacieron de la unión del dios supremo, Zeus y Júpiter respectivamente, y
una mujer mortal. Adicionalmente, el dios del vino griego se casó con Ariadna,
hija de Minos y Pasifae. Por ella fue que construyeron el laberinto de Creta. Otro
rasgo en común de los dioses del vino es que ambos tenían dos caras opuestas:
la alegría y el enfado. El dios del vino recorría el mundo difundiendo la alegría
y la pasión. Sin embargo, el buen humor del dios del vino no evitaba sentir
enfado.
Como Dionisio fue el dios del vino griego,
las fiestas que se hacían en su honor eran “celebraciones dionisiacas”.
Mientras que los homenajes en honor al dios del vino romano eran conocidos como
“bacanales”. Hombres y mujeres podían participar en las celebraciones de los
dioses del vino. Tiziano logro convertir la bacal en una escena de día, alegre,
dominada por el placer y las figuras hermosas. Además, el vino sigue siendo una
bebida valorada, a pesar de que las fiestas dionisiacas y las bacanales se han
transformado y adaptado.
Al final, Tiziano escogió al dios Baco por
sus cualidades, por sentirse representado. Fue capaz de mostrar a un grupo de
hombres y mujeres rodeados de alegría y excitación gracias al vino. Cuesta
encontrar época o religión en la que el vino no haya formado parte. En la
mitología griega y romana existía el dios del vino: Dionisio y Baco
respectivamente. Incluso, en la Biblia está presente el vino, como uno de los
primeros milagros de Jesús. A lo largo del tiempo, su importancia ha sido
origen de inspiración de muchas generaciones de artistas, que han reflejado la
relación del vino con la sociedad del momento.
Andrea
Sofía Garay Valdés
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