Las tres Marías: Falsas ideas del amor
No se accede al amor por medio de la compasión y los
deseos de salvar a alguien. A pesar de que la escena televisiva mexicana se ha encargado
de reiterar el amor de un hombre como salvación a través de sus contenidos,
desde una mirada objetiva se puede desmentir. Sobre todo, cuando se ve a través
del ojo de la experiencia humana y real de lo qué es el amor y las relaciones
de pareja.
Durante la última década del siglo pasado Televisa lanzó
al aire “Las tres Marías”, una trilogía de telenovelas protagonizadas por Thalía,
que marcaron precedente en la cultura popular mexicana, e incluso perduran aun
en el recuerdo de muchas personas. Resulta divertido ver fragmentos de las
producciones y vislumbrar la abismal diferencia que tiene con el contenido actual
que ha ido mejorando en algunos aspectos día con día. Es aún más interesante
hacer un análisis respecto a la influencia que generó en la concepción del amor
este tipo de contenidos que han resultado tan influyentes sobre el pensamiento
mexicano y latinoamericano. ¿Qué nos sugieren “Las tres Marías” sobre el amor,
y que tiene de falso en un mundo real y actual?
Para aquellos que no recuerden con claridad de que van
las telenovelas que se analizan en este ensayo, es fácil resumir sus tramas,
sobre todo por el elemento común que las caracteriza. “Las tres Marías” son
todas mujeres jóvenes, pobres y desafortunadas, pero dotadas de belleza, carisma
y sencillez. El trio coincide también en el hecho de que por azares del destino
terminan relacionadas con hombres ricos, los mismos con los cuales a través de
un gran camino de peripecias y enredos terminaran felizmente casadas, enamoradas
y completamente cambiadas para pertenecer a su clase social.
Cuando se analiza lo imposible que resultan las
relaciones que en estos melodramas se plantean se pueden vislumbrar elementos incluso
fantasiosos. La vida real es distinta; las clases sociales lamentablemente
dividen a las personas, y mas aun cuando la diferencia es tan abismal. No es
tan fácil, y sobre todo no es para nada probable que relaciones con tantas
diferencias, no solo económicas sino de personalidad y estilo de vida se den en
un mundo real. Los estereotipos que se
establecen entre ricos y pobres se han desdibujado en la actualidad. La dualidad
y las distinciones tan drásticas entre un estrato social y otro se han
modificado; cosa que en su época tampoco era un retrato fiel. El elemento clave
para el éxito de las telenovelas mexicanas es la dramatización e incluso caricaturización
de los hechos y las estructuras que dan pie a los mismos; de ahí que los
resultados de las historias sean cuestiones inverosímiles para la realidad.
Esto da pie, a un ideal de amor, que no existe. Las
protagonistas buscan la salvación y un cambio de vida a través de las relaciones
de pareja. En estas historias se presenta el papel de un hombre que cambia por
completo la vida de una mujer, y la salva de las carencias y vicisitudes que implican
la pobreza. La idea que se plantea es poco aplicable a la vida realidad, pues postula
el dinero como un salvavidas y el amor, representado en figuras masculinas,
como medio para encontrarlo. El poder, la felicidad y la realización se
encuentran una vez alcanzadas las riquezas y el amor; elementos que en esta
historia se estrechan mano con mano.
Las tres telenovelas toman como base esta idea general, y
la desarrollan a lo largo de toda su trama. La trascendencia está en lo mucho
que ha perdurado el recuerdo de estas historias, y en la importancia que
tuvieron en el entretenimiento abierto de su época. Gran parte de los mexicanos
conocen siquiera de referencia a alguna de las tres Marías; sus escenas,
villanos e iconos siguen siendo parte de la cultura popular. Es indudable que
los ideales de amor y de vida planteados en estas narraciones marcaron un impacto
en el pensamiento de muchas mujeres mexicanas, creando una idea errónea sobre
cómo alcanzar el éxito y la satisfacción. Hoy en día la idea de ser salvado por
el amor, de llegar a la riqueza a través del matrimonio, o encontrar medios rápidos
para llegar a lo que se desea sigue latente, pero cambiando.
El mensaje fue muy bien dirigido. Miles de mujeres crecieron
y se formaron creyendo que la manera de encontrar el éxito y realizarse en la
vida era a través de un hombre. El entretenimiento que consumen las personas,
sobre todo cuando se hace sin un sentido critico de lo que se observa, es un
arma que puede influir notablemente sobre los valores e ideales de cada uno. De
ahí la importancia de desmitificar los falsos estigmas del amor por compasión y
como salvavidas, porque al final el único sentimiento que funciona de tal manera
es el amor que cada mujer ponga sobre sí misma, y cómo eso lo traduzca en
esfuerzo por lograr aquello que desea. En el mundo real los milagros y las
coincidencias telenovelescas muy raramente existen, pero el lado bueno está en
que abre la posibilidad de que cada individuo tiene en sus manos salvarse a sí
mismo.
Lilia Mariana Pacheco Llamas
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