Los niños solo corren en la casa.
Lo común antes de los 50 's era que un padre siempre faltara en casa, ahora el problema es que están demasiado. Antes era común que faltara un padre en la casa, bien por el trabajo, bien por las constantes penas continuas que azotaban a las familias. Las guerras, enfermedades, falta de higiene, etc. Ahora somos las generaciones criadas por aquellos que no tuvieron padre. Así que, padre, no te enfades.
La falta de un padre siempre va afectar a los niños, y no es por demás. Uno siempre busca la historia detrás de sí mismo. Y no es de extrañar, la gente pesquisa con tal de sentir que pertenece a un lugar. Pero al no poder encontrarse, al entender que no es parte de sus relaciones, de su historia, se crea una oquedad. El cómo se llena este vacío dependerá de cada persona, todos podemos decidir lo que hacemos con nuestro pasado.
Ser padre no es fácil y ser un hijo es un misterio. Todos somos hijos, y todos podemos ser progenitores, sin embargo, no cualquiera es padre. Aquellos que fueron abandonados, no saben que hacer ahora que ellos se encuentran en el lugar que nunca cuido su antecesor. Los tiempos después de los 60´s tienen la peculiaridad de la presión sobre el hombre, y que este solo fuera el proveedor de la casa, mientras ellos siguieran comiendo, un hombre ha cumplido con su trabajo.
Pero, y ahora que él está aquí, qué es lo que se hace. Es muy fácil no estar,es más fácil destruir algo, o simplemente dejar las cosas a la desidia de la causalidad. Odiamos a nuestros papás, pues suelen ser ineficientes a vista de la poca experiencia que hay en los ojos de un hijo. Mas aunque ellos se equivoquen, tropiecen, griten, corran y lloren en su cuarto, de ningún modo nos irán a dejar solos.
Se guardan en su rincón, para no pasar la vergüenza de ser vistos por nosotros, sus hijos. Hacen el esfuerzo de mantener una postura fuerte en todo momento, para no dar ningún ápice de duda. No pueden no tener una presencia fuerte, aunque lo que sientan sea un abismo de angustia. ¡Ay, esos papás son la imagen viva del ego cuidando a sus pequeñas apariciones del futuro!
Ahora que los padres están con nosotros, ahora que tomaron el lugar que está vació. Se dan cuenta de lo difícil que es ser lo que a ellos les faltó. La carencia de un padre es irreemplazable, pues sentimos una laguna en una parte de nuestra historia. Mas si aquellos que aún teniendo esta escasez deciden quedarse, son los más tenaces. No obstante, la travesía no será agradable, verán como sus gestos son malagradecidos, como sus esfuerzos no serán vistos. Pero son máquinas inamovibles, con una mirada fría, y gestos de un jugador de poker con una mala baraja.
Así que, padre, no te enojes si solo nos ves correr alrededor de ti, con nuestras sonrisas blancas, por los dientes que nos vas a pagar.
La falta de un padre siempre va afectar a los niños, y no es por demás. Uno siempre busca la historia detrás de sí mismo. Y no es de extrañar, la gente pesquisa con tal de sentir que pertenece a un lugar. Pero al no poder encontrarse, al entender que no es parte de sus relaciones, de su historia, se crea una oquedad. El cómo se llena este vacío dependerá de cada persona, todos podemos decidir lo que hacemos con nuestro pasado.
Ser padre no es fácil y ser un hijo es un misterio. Todos somos hijos, y todos podemos ser progenitores, sin embargo, no cualquiera es padre. Aquellos que fueron abandonados, no saben que hacer ahora que ellos se encuentran en el lugar que nunca cuido su antecesor. Los tiempos después de los 60´s tienen la peculiaridad de la presión sobre el hombre, y que este solo fuera el proveedor de la casa, mientras ellos siguieran comiendo, un hombre ha cumplido con su trabajo.
Pero, y ahora que él está aquí, qué es lo que se hace. Es muy fácil no estar,es más fácil destruir algo, o simplemente dejar las cosas a la desidia de la causalidad. Odiamos a nuestros papás, pues suelen ser ineficientes a vista de la poca experiencia que hay en los ojos de un hijo. Mas aunque ellos se equivoquen, tropiecen, griten, corran y lloren en su cuarto, de ningún modo nos irán a dejar solos.
Se guardan en su rincón, para no pasar la vergüenza de ser vistos por nosotros, sus hijos. Hacen el esfuerzo de mantener una postura fuerte en todo momento, para no dar ningún ápice de duda. No pueden no tener una presencia fuerte, aunque lo que sientan sea un abismo de angustia. ¡Ay, esos papás son la imagen viva del ego cuidando a sus pequeñas apariciones del futuro!
Ahora que los padres están con nosotros, ahora que tomaron el lugar que está vació. Se dan cuenta de lo difícil que es ser lo que a ellos les faltó. La carencia de un padre es irreemplazable, pues sentimos una laguna en una parte de nuestra historia. Mas si aquellos que aún teniendo esta escasez deciden quedarse, son los más tenaces. No obstante, la travesía no será agradable, verán como sus gestos son malagradecidos, como sus esfuerzos no serán vistos. Pero son máquinas inamovibles, con una mirada fría, y gestos de un jugador de poker con una mala baraja.
Así que, padre, no te enojes si solo nos ves correr alrededor de ti, con nuestras sonrisas blancas, por los dientes que nos vas a pagar.
Howard Salas Silva.
Qué lindo texto, hubieron frases que me gustaron mucho: "Ser padre no es fácil y ser un hijo es un misterio" y "Se guardan en su rincón, para no pasar la vergüenza de ser vistos por nosotros, sus hijos".
ResponderEliminarSentí una reivindicación... y fue un texto que me colmó de comprensión y empatía. No había visto esa perspectiva qué propones y fue un detalle muy íntimo (al menos me lo pareció a mí), el uso de primera persona... Sigo reflexionando sobre la falta de reproche... Eso me conmovió.
En otra nota, he notado que escribes con una mirada bastante amplia. Verdaderamente me gustó mucho el tratamiento del tema. la última oración fue bastante apuntalada, creo que culminó bien el texto. Espero, sinceramente, seguir leyendo más de tus escritos :D
Gracias, Ali :)
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