Novelas, influencia y fama
De muchas cosas vale la pena escribir; no todo en la vida es hablar del arte y sus buenas costumbres. ¿Qué pasa cuando uno quiere darle atención a cosas menos finas o elegantes? por ejemplo una novela. Sin dudas, a lo largo de América Latina la telenovela ha jugado un papel cultural muy importante, sin embargo, me gustaría focalizar la trilogía de novelas protagonizadas por Thalía: las tres marías. Además, considero que una parte crucial de estos dramas televisados no sólo es la historia que cuenta, sino el elenco que lo conforma, por lo que a lo largo de este ensayo también se tratará la importancia que tuvo la protagonista para hacer que la telenovela tuviera ´éxito y como esta misma le ayudó a impulsar su carrera. ¿Los latinos influenciados a las telenovelas o ellas a nosotros? honestamente, yo creo que ambos nos formamos a la par.
Para empezar, ¿qué es una telenovela? La respuesta más simple a ello es que se trata un formato de televisión, producido normalmente en varios países de América Latina, que cuenta una historia que puede o no ser realista, generalmente posee un argumento melodramático a lo largo de varios capítulos y normalmente tiene un final feliz para los protagonistas. Entre las novelas más icónicas de la década de los 90s en México se encuentran la a trilogía de “Las Marías”, la cuales fueron protagonizada por Thalía y cuyas tramas tenían un común denominador: narraba la vida de una muchacha humilde que por azares del destino se vuelve millonaria, aunque no por eso se libra de todo tipo de desgracias. Si bien a los ojos de la actualidad, estos melodramas pueden ser “viejos”, fueron basados en prototipos argumentales que hasta el día de hoy se pueden reconocer en largometrajes de Hollywood o novelas literarias; es por ello que me atrevo a afirmar que estas novelas marcaron a una generación entera. No cabe duda de que, las historias de amor, inocencia y venganza cautivaron a todos los que vieron las novelas.
Obviamente, un proyecto fílmico tiende a iniciar o mejorar la fama de los actores quienes participen en él, pero ¿Este fue el caso de Thalía? pues de hecho sí. “María Mercedes” (1992), “Marimar” (1994) y “María, la del barrio” (1995) fueron los melodramas que lanzaron al estrellato en la pantalla chica a la también cantante, quien tuvo como sus parejas románticas en la ficción a Arturo Peniche como Jorge Luis del Olmo, Eduardo Capetillo como Sergio Santibáñez y Fernando Colunga como Luis Fernando de la Vega, respectivamente. Coloquialmente, se dice que, si algo pasa dos veces de la misma manera, es coincidencia, pero si son tres, es destino; y en el caso de la ex integrante del grupo Din-Din, parece que su fama estaba por aparecer en el momento en que interpretara tres veces el mismo papel, pero en diferente presentación. No me malinterpreten, cada novela tiene sus cosas únicas, pero la trama de estas se puede resumir fácilmente en que se trata de una joven con poca educación, sin recursos económicos que se enamora de un joven rico y apuesto, y a pesar de muchos problemas, terminan juntos para siempre con un final feliz. Destino o no, es innegable que tanto la novelas como su protagonista, se crearon la una con la otra y por esa razón, alcanzaron el éxito juntas.
¿El pueblo hace a la cultura o la cultura hace al pueblo? En mi humilde opinión, ambos se crean a la par. El impacto cultural de las novelas (no solo de las que se ha hablado a lo largo de este ensayo sino de todas en general) es evidente, porque el poder que tiene el hecho de presentar y distribuir una historia que cualquiera pueda conocer y entender, es gigantesco. Quizá las “marías de Thalía” no sean las historias más brillantes ni tengan el argumento más complejo, pero fueron capaces de conmocionar a millones de personas a lo largo del mundo y repartirles el mensaje de que no importa qué tan mal estén las cosas ni que tan complejas sean las situaciones que nos pone la vida, al final todo puede mejorar si uno es bueno de corazón y tiene fe en salir a delante. Indudablemente, las Telenovelas son muestra de no se necesita ser creación de o estar dirigido para una clase media o alta como para trascender en la cultura de todo un país.
Entre las millones de cosas de las que vale la pena hablar, se encuentran algunas un tanto simples. Como lo es la novela que, a pesar de no tener una reputación intelectual o distinguida, puede llegar a ser trascendental en una cultura. Innegablemente, las “Marías de Thalía” marcaron a toda una generación. Además, de haber impulsado la carrera de una de las estrellas más famosas de toda Latinoamérica claro está. Apuesto a que después de leer este pequeño ensayo, ya no verá a las telenovelas como antes lo hacía.
Alexia Ibarra Martínez
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