El efecto del arte y el vino

 El efecto del arte y el vino

Todas las celebraciones están acompañadas de arte y vino. En sus diferentes formas, los festejos son parte de la expresión del hombre y también de lo divino. Para representar esto, Tiziano en su obra La bacanal de los andrios ilustra lo que parece un deleite al cuerpo y el alma. Y de la mano de los dioses los hombres gozan de música, vino y erotismo que en conjunto representan muchos de los placeres más anhelados por los mortales. Quienes embelesados por los trazos del pintor se envuelven en los detalles del lienzo para compartir el regocijo que en este se expresa.

Como fruto de la alegría surge la expresión artística. Entre las muchas expresiones, la pintura es la más extraña de todas. La infinidad de sensaciones que puede evocar con tan solo una mirada es impactante. Contando una historia con unos cuantos trazos que alborotan los sentidos de los presentes. Así como el bullicio de las fiestas entre amigos, las pinturas dilatan las pupilas del espectador por los escenarios e historias que ofrecen a la mente de quien observa.

            Entre los destacados pintores de la historia muy pocos pueden captar las miradas de los transeúntes en los museos. Tiziano con sus pinceladas sobre el lienzo atrapa a los presentes en la sala. En su pintura La bacanal de los andrios representa un festejo en honor a Baco, el dios del vino, quien además provee dicha bebida a los asistentes. Que entre la alegría, la embriaguez y la dicha se adentran en lo erótico para formar la escena pintada por Tiziano. Dejando así, la viva imagen de lo humano y los placeres saciados en una obra de arte.

            Y desconectados de la razón, lo mundano se transfigura a lo divino. De la mano de Baco, el dios del vino, unos cuantos pueden deleitarse con los sabores del alcohol, el ritmo de la música y los placeres de la carne. Formando una fiesta repleta de sentidos elevados por la mano de los dioses y sus bondades. Dejando a la vista unos cuantos seres entregados al dulzor de la bebida y la sensualidad del ambiente. Todo esto como fruto del encuentro entre lo terrenal y simple con lo celestial y paradisíaco.

            Como un impulso, el goce de la imagen produce un estremecimiento entre las personas. La escena representada cuenta más que una historia. Junto con las técnicas utilizadas por el pintor conforman la verdadera obra de arte. Como en un rompecabezas, historia y arte se unen para formar una sola imagen que adorna la lisa pared en la que se exhibe. Y como acto divino lo que parece una simple pintura toma forma de tantas cosas en las mentes de críticos de arte, niños y adultos que pasan por un costado de esta. Transfigurándose a sensaciones y recuerdos almacenados en algún lugar.

            Y tras un festejo al arte y el vino, las obras culminan con su exhibición. Como Tiziano con su aclamada pintura que adornando unas cuantas paredes recrea escenas de una historia antes contada. Con pintura y pincel en mano Tiziano retrata y evoca sentimientos nunca encontrados en lo habitual. Recordando algunos efectos del arte y el vino que unidos a un festejo glorioso incitan a la saciedad de los deseos escondidos en lo irracional del hombre. Para así, conectar lo terrenal con lo divino y volverlo una obra de arte.

María Guadalupe Jiménez Galván 

Comentarios

  1. Tu ensayo me pareció muy bello. La forma en la que describes cada acción e idea es muy puntual y armoniosa; se nota tu agudeza para captar detalles.
    Tu narración fue como una pincelada en cada frase, las cuales disfruté en todo momento.

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