Lugares sagrados
Lugares sagrados
¿Qué es lo que nos hace humanos? Como sociedad, estamos llenos de símbolos, para bien o para mal, pero vivimos de ellos. Nos movemos basándonos en reglas, doctrinas o creencias. Pero, ¿qué pasa cuando pensamos en unidad? vamos creando un mundo interno lleno de un todo, pero en especial de experiencias y lugares sagrados, en los cuales podemos revivir millones de recuerdos. Como bien diría Luís García Montero: “Los lugares sagrados nos permiten vivir una historia de todos en primera persona”. Es cierto en muchos aspectos, pues como personas, hacemos de un lugar completamente ordinario, uno propio, que es capaz de generar en nosotros mil emociones y recuerdos a la vez.
¿Qué es una heladería sin aquella persona que prueba su primer helado?, o sin la pareja de enamorados que deciden darse su primer beso ahí. Un lugar no se forma por sí solo, sino es el conjunto de miles de recuerdos y experiencias, las cuales son capaces de dejar huella en un lugar, por muy absurdo que parezca. Todos nosotros, como personas sensoriales, logramos ser receptores de energías y podemos percibir cuando una persona está triste, feliz, enojado o simplemente está.
Pero, ¿qué pasa cuando se trata de lugares? pues es completamente lo mismo, en algunos incluso hasta percibimos lo que pudo llegar a pasar y si no, lo imaginamos. Aún no logro terminar la hipótesis que asegura que todas las personas imaginan la historia de cada lugar, pues no sé si sea algo meramente personal, universal o solo dentro de la comunidad de escritores. Pero, aún así considero que hay lugares que hablan por sí solos. Nos dicen al oído un sin fin de situaciones que pasaron ahí, en algunos los vemos por las fotos que cuelgan donde está gráficamente lo que llegó a pasar, en otros simplemente se expresa por medio de sentimientos.
Cuántas veces hemos llegado a un lugar y nos hemos cuestionado lo que se vive dentro de él, para ser sincera, considero que muy pocas veces. Sin embargo, aunque no lo hagamos de forma consciente, lo hacemos sin siquiera darnos cuenta. Creamos espacios personales, lugares sagrados, aquellos a los que socorremos cuando todo se desmorona y no tenemos a quién acudir. Porque un lugar siempre será la esencia de algo, la primera vez de alguien o simplemente la vivencia.
Dentro del ciclo natural de la humanidad, vamos perdiendo gente, ya sea porque fallezca o porque simplemente se vaya de nuestras vidas. Y justo cuando sentimos que no nos queda nada, es cuando regresamos a aquella primer heladería donde fuiste con tus abuelos o al parque donde diste tu primer beso con la primer canción de fondo,o tu primera vez contigo mismo; el lugar donde fuiste con tu mejor amiga, a la cual ahora simplemente desconoces. Estamos repletos de lugares sagrados y son aquellos los que nos hacen ser humanos, nos hace dóciles con la existencia y nos hace creer que después del fin, puede existir algo más. Aquellos lugares sagrados nos regresan la esperanza y en parte, nos quitan el sufrimiento que es ser humanos.
Dana Gabriela Villa Olguin
Comentarios
Publicar un comentario