Momento perpetuo.
¿Hay cosas que tenga fin? En lo personal, al pensarlo, lo primero que dije, es que “si”. Sin embargo, para que algo tenga un fin, debería tener un tiempo limitado, del cual no se puede escapar. Y el tiempo es algo más complicado que seguir solo los segundos. Jamás se detiene, pero, ¿Alguna vez alguien ha visto su inició, o final? Si no es así, entonces cómo sabes que avanza.
Como preámbulo, tenemos que visualizar el tiempo más allá de nuestra esfera azul. Lo que es un instante en nuestra concepción, es alrededor de unos 400,000,000,000,000 millones de años más, millones de años menos. ¿Qué quiero decir con esto? Nuestras vidas, familias, especie no ha sido siquiera, en lo más mínimo, partículas relevantes en el universo. Ahora bien, esto no significa que el tiempo no avance, ¿o si?
La cosa es, que el universo es tan absurdamente grande, y que además este no deja de crecer, que la concepción que tenemos del tiempo se vuelve ridícula. El tiempo avanza de forma tan flemática y espantosa, que como tal no existe. Somos más pequeños que los instantes. ¿Y qué es el tiempo entonces?
Esa sería la pregunta para responder lo que buscamos. El plano en el que nos desarrollamos, es irracionalmente grande. No obstante, el tiempo aun así no se detiene lo suficiente como para decir que no existe (a nivel universal). Por lo tanto, en la existencia que manejamos sería más apropiado decir que nuestro tiempo, es un momento perpetuo. Los momentos son más extraordinarios que los instantes, pero más efímeros que los segundos.
Es aquí entonces, cuando volvemos a la pregunta del inicio, ¿Hay cosas que tengan fin? Si todo lo que pensamos que se acababa, se daba por el presupuesto de que el tiempo cobra factura, el que vivamos en un momento perpetuo ¿Qué significaría? A grandes rasgos, las personas, animales, o cosas no tienen siquiera el tiempo suficiente para decir que existen, pero sí para decir que existieron. Que las cosas, a si como las almas, conviven en un estado etéreo sin inicio, o fin junto con el tiempo.
Howard Salas Silva.
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