Shhh...
Shhh…
De un ruido ensordecedor comienza el silencio. Con un
sonido extraño que es muy difícil de explicar, en la sala se escucha: shhh…
para al desvanecerse en el vacío del silencio. Pero aún ante el bloqueo del
ruido exterior predominan los pequeños sonidos internos. En sí, cualquiera
suficientemente cuerdo sabrá que el silencio puede ser tan eficaz para aliviar
los males pero que también se convierte en la perdición del ser. Porque
la quietud puede ser todo y nada entre un montón de sonidos entremezclados con
el viento.
En cualquier lugar hemos escuchados
las típicas frases o expresiones para pedir silencio, pero, ¿qué tanto conocemos
de ello? Cuando estas en una clase y el desorden impera en el aula se pide
silencio con gesto firme para contener el alboroto. En las bibliotecas, cuando
el bullicio interrumpe con los sonidos propios del lugar un shhh… se escucha al
fondo para volver a la quietud. Seguido de éstas expresiones, el silencio
externo se acaba, pero el interno comienza, entre los sonidos emitidos por el
funcionamiento del cuerpo y el ruido de los pensamientos realmente nunca
estamos en silencio. A decir verdad, el silencio aterra tanto como alegra, la
locura y la tranquilidad lo acompañan, pero entre los azares de la vida es
difícil saber que traerá consigo una vez que te enfrentes a este.
Aquellos sonidos que adornan un
silencio incompleto logran equilibrar el ambiente de la vida. Nos permiten
saber que no nos encontramos en un vacío y que estamos vivos. Concentran
pequeñas cosas que damos por hecho cuando estamos inmersos en el alboroto de la
vida. Cada sonido es tan importante como el silencio que seguirá. Los opuestos
imperan en la vida y ante la constante lucha de los mismos el equilibrio es el
salvador para evitar la locura.
El silencio puede convertirse en el
héroe y el enemigo. Para muchos un par de minutos de silencio son tan
importantes para desatar el alma del artista creador y así producir imágenes
más claras de su trabajo. Para otros el silencio significa paz y orden, a forma
de meditación adentrarse en el silencio y calmar los sentidos estresados y
alborotados por una vida que nunca se detiene consiste en un ritual que aporta
mucho en sus vidas. Pero también hay momentos en los que el ruido y el silencio
no coordinan y ambos resultan aterradores. Indispuestos a un trabajo conjunto
para calmar el cuerpo, el ruido y el silencio como opuestos pueden llevar a la
locura, misma que ni con un gesto como: shhh… funciona para terminan el
sufrimiento.
Como un vaivén, entre la lucha de
opuestos el ruido y el silencio vuelven por instantes y se van. El ruido se
encuentra en todas partes y ante la entrada de un silencio aparente se
desvanece entre el ambiente. Y cuando se piensa que ya se ha logrado la quietud
comienzan a surgir pequeños sonidos del interior que pueden incomodar tanto
como el ruido del exterior, pero que son tan necesarios que es imposible
eliminarlos. Ciertamente mucho se menciona acerca de los beneficios del
silencio, pero poco se dice de las contraindicaciones que puede tener, puede
convertirse en el catalizador de una locura que parece nunca terminar o en la
experiencia más agradable y llena de paz que pueda existir en la vida. Lo
cierto es que el sinfín de pequeños instantes de la vida entre el ruido y el sonido
inician con un shhh… que se entremezcla con el viento.
María Guadalupe Jiménez Galván
Me gusto como iniciaste. Manejaste muy bien el tema del silencio. Nunca estamos completamente en silencio. También sobre lo contradictorio que puede ser a veces el silencio.
ResponderEliminarNunca imagine que la expresión de shhh tuviera tanto impacto.
Me gustó mucho tu ensayo. Tus observaciones sobre el silencio son muy perspicaces. El silencio es destrucción y orden, caos y tranquilidad, una bendición y un castigo; porque la dualidad es parte de su esencia. Tal característica también se puede trasladar al espectro al que pertenece el sonido, ya que ambos forman parte de un todo. Pues como dices en la siguiente frase, que además fue mi favorita:
ResponderEliminar"Aquellos sonidos que adornan un silencio incompleto logran equilibrar el ambiente de la vida".